Archive for the ‘Enfermedades’ Category

Febrero 4th, 2011

Gatos con alergia

Gatos con alergiaLos felinos domésticos, para sorpresa de numerosas personas, pueden llegar a sufrir a lo largo de su existencia varios males que parecerían, a simple vista, ser exclusivos del ser humano, entre los que se encuentran el estrés, la diabetes y la descompostura estomacal.

En ese grupo de enfermedades que atentan contra la calidad de vida de hombres y animales también figura la alergia, un problema que puede originarse por diversos motivos y que se desencadena cuando el sistema inmunológico advierte algún tipo de sustancia nociva para el cuerpo.

En los gatos, las reacciones alérgicas pueden dispararse por la picadura de una pulga (cuadro que provoca pérdida de pelo en la zona afectada, inflamación cutánea y, en ocasiones, costras y descamación) o por intolerancia alimenticia, un inconveniente que no tarda en generar síntomas de hipersensibilidad.

Si bien hasta el momento no se ha descubierto un medicamento capaz de ponerle fin a las alergias, para que las mascotas que presentan esta dolencia no sufran más de lo necesario y puedan alcanzar momentos de plenitud pese a su padecimiento, el amo debe asumir la responsabilidad de, en primer lugar, elegir un buen veterinario y, con el tiempo, ser metódicos a la hora de controlar la salud del animal.

Más allá de cuál sea la razón del cuadro alérgico, para convivir con un gato saludable y alegre es importante mantener siempre al felino libre de pulgas y de todo tipo de parásitos, proporcionarle una dieta hipoalergénica y equilibrada, administrarle ácidos grasos, informarse con un profesional sobre la posibilidad de establecer un tratamiento a base de medicinas para contrarrestar los síntomas que puedan llegar a surgir como consecuencia de la alergia y evitar, o en su defecto controlar de inmediato, cualquier tipo de infección o herida que se presente en el cuerpo del ejemplar alérgico.

Con amor, estrategias adecuadas y mucha paciencia, es posible conseguir que el animal afectado por algún tipo de alergia pueda llevar una vida agradable.

Febrero 2nd, 2011

Gato deshidratado

Gato deshidratadoLos cuadros agudos de vómito y diarrea en un gato deben ser revertidos en el corto plazo ya que pueden provocar la deshidratación del animal, un problema que también puede desencadenarse si la mascota no bebe suficiente agua a diario.

Cuando un felino doméstico pierde demasiado líquido corporal y no logra recuperarlo de inmediato, su piel deja de tener su elasticidad habitual (hasta el punto de formar una especie de loma en el cuerpo del afectado), su boca se reseca, la saliva se vuelve densa y pegajosa, su peso desciende de forma considerable, los ojos se hunden y, además de carecer de energía, el gato queda sumergido en un estado depresivo. En ocasiones, la anorexia, la palidez de las mucosas y la hipotermia son síntomas que pueden desarrollarse junto a los otros como consecuencia de la deshidratación.

Para combatir este inconveniente que puede resultar mortal si no se lo soluciona en tiempo y forma, resulta imprescindible la intervención de un veterinario que evalúe el panorama y aconseje los pasos a seguir.

En caso de ser un cuadro de deshidratación leve, el animal será sometido a un tratamiento de reposición de líquidos que puede llevarse a cabo por vía oral o subcutánea, pero si la situación es más compleja no es extraño que se utilice un método endovenoso.

Para evitar llegar a este tipo de escenarios y ver sufrir a la mascota por falta de hidratación, uno como amo tiene la posibilidad de ofrecerle al felino un bebedero exclusivo para él y controlar desde allí la cantidad de líquido que ingiere por día. Lo ideal es situar este recipiente con agua limpia lejos del comedero para impedir que haya contaminación a través de restos de comida que puedan llegar a caerse, pero si ambos están unidos, entonces será necesario chequear el estado de la bebida con frecuencia.

Claro que, más allá de los recaudos, siempre existe la posibilidad de que el gato enferme, razón por la cual es aconsejable estar en estado de alerta constante para advertir en cuanto sea posible cualquier tipo de cambio que se produzca en el animal. Si uno reacciona de inmediato y acude al veterinario, son muchas las chances que uno tiene de poder devolverle pronto la salud a su querida mascota.

Enero 27th, 2011

Lipidosis hepática felina

Lipidosis hepáticaLos gatos que sufren de lipidosis hepática felina estarán mejor cuidados y tendrán una mayor esperanza de vida si sus amos saben de qué se trata esta enfermedad que, como su nombre lo indica, afecta el hígado del ejemplar que ha contraído este mal que, por lo general, surge como consecuencia de un problema de base.

Según han determinado algunos expertos, esta dolencia que se caracteriza por la acumulación anormal de grasa en el área hepática surge en la mayoría de las ocasiones a partir de cuadros de estrés, intoxicación, anorexia, diabetes y obesidad, así como también tras alguna intervención quirúrgica. Asimismo, varias investigaciones han permitido sospechar que las anormalidades hormonales y la deficiencia de aminoácidos pueden ser la principal causa de la lipidosis hepática.

La depresión, el nerviosismo, la deshidratación, la falta de apetito, la ictericia, la atrofia muscular, los vómitos y la diarrea son síntomas compatibles con este padecimiento que exige atención inmediata por parte de un veterinario, razón por la cual siempre es conveniente consultar con un profesional de confianza apenas el animal comience a alertar a su amo con alguna de estas señales.

El tratamiento para revertir este inconveniente es extenso y, en ocasiones, obliga a hospitalizar al enfermo ya que, al no experimentar deseos de alimentarse, las mascotas no logran reunir por sí mismas los aportes nutricionales que necesitan para combatir el problema y, por lo tanto, se vuelve necesario el uso de sondas. Además de una dieta específica para evitar los depósitos excesivos de grasa en el hígado, quienes sufren de lipidosis hepática necesitan medicación y un plan específico que le ponga fin al desorden que motivó la aparición de esta dolencia que puede afectar a gatos de ambos sexos y en cualquier etapa de su vida, aunque los ejemplares castrados y los que sufren obesidad poseen más chances de desarrollar el problema.

Enero 25th, 2011

Diabetes felina

Gato obesoLa diabetes, además de atentar contra el bienestar de los seres humanos que la padecen, es una enfermedad que puede afectar a los felinos domésticos, en especial si estos animales están excedidos de peso.

Con análisis de sangre solicitados por un veterinario una vez que el amo llega al consultorio junto a su mascota por síntomas como sed excesiva, fatiga extrema, pérdida abrupta de peso, debilidad, pelaje seco, apatía e incremento de la actividad urinaria, es posible detectar el problema y combatirlo de inmediato.

Un gato diabético sometido a controles médicos y con acceso a un tratamiento adecuado que permita llevar un registro diario del nivel de glucemia en sangre, para tranquilidad de aquellos que enfrentan la dura realidad de saber que el animal que tienen a su cargo ha enfermado, puede llegar a tener una vida extensa y repleta de momentos felices. Quizás requiera insulina durante toda su existencia y deba realizarse estudios periódicos, pero de ninguna manera la diabetes (ni otras problemáticas que puedan ser, al menos, aplacadas a través de la medicina) es una excusa válida para considerar el sacrificio o la eutanasia.

Como se ha comprobado que las mascotas obesas tienen más chances que el resto de padecer este trastorno del cual pueden derivarse complicaciones como la polineuropatía diabética, la cetoacidosis y la lipidosis hepática, resulta fundamental no sobrealimentar a los animales y suministrarles siempre una dieta balanceada en proporciones acordes a su edad.

Nunca es agradable admitir que un ser querido está enfermo, pero cuando el diagnóstico llega, lo mejor que uno puede hacer, además de acompañarlo en todo momento y brindarle amor y contención, es dejar de lado los miedos y cumplir de forma estricta los consejos del médico (veterinario, en el caso de las mascotas) con el fin de restablecer cuanto antes el bienestar de quien enfrenta un cuadro que le impide vivir en plenitud.

Enero 24th, 2011

Enfermedades de gatos domésticos

Enfermedades de gatos domésticosLos gatos domésticos, aunque estén vacunados y protegidos de la mejor manera posible por sus amos, están expuestos a lo largo de su vida a una gran cantidad de enfermedades que atentan contra su bienestar e, incluso, los pueden llevar a la muerte en un breve periodo de tiempo.

En Mundo-Gato, como sabrán muchos de ustedes, ya hemos presentado algunos de los males que pueden ser contraídos por los integrantes de la familia felina pero, en esta ocasión, los agruparemos en un mismo artículo para facilitarles el proceso de búsqueda de información.

Desde el momento que uno adopta a un gato como mascota se deberían poner en práctica varias estrategias útiles a la hora de minimizar todo tipo de riesgos, tales como el cuidado en su alimentación, el cepillado periódico y el control veterinario, aunque el respeto por este tipo de medidas no garantiza un eterno estado de salud.

La rabia, la leucemia felina, el cáncer, la panleucopenia, la peritonitis infecciosa, la diabetes, la obesidad, la insuficiencia renal, la clamidiasis, la rinotraqueítis, la toxoplasmosis, la sarna y la inmunodeficiencia felina son algunos de los inconvenientes más frecuentes que se detectan en relación a los gatos. Como se puede advertir al analizar cada problemática, hay enfermedades propias del universo felino y otras que, aunque con variantes, afectan a otras especies.

Si bien cada dolencia se combate de forma diferente a las demás, todas las anormalidades que se registran en el día a día de una mascota son (o deberían ser) sometidas a un mismo proceso: la evaluación por parte de un experto en salud animal.

Siempre recuerden que, para evitar preocupaciones mayores, es aconsejable llevar a cabo todo tipo de planes de prevención y actuar con celeridad ante un malestar o reacción anormal del gato. Guiarse por el sentido común, estar preparado para advertir cambios importantes en la salud del felino y consultar de modo inmediato con un veterinario ante la presencia de cualquier tipo de síntoma son puntos clave a la hora de iniciar un tratamiento para devolverle la salud a la mascota afectada.

Enero 14th, 2011

Coronavirus felino

GatosLos felinos domésticos están expuestos durante toda su vida a una gran cantidad de virus y bacterias que atentan contra su bienestar y logran preocupar, en mayor o menor grado, a quienes ven sufrir al animal.

Uno de los organismos microscópicos que le ocasiona problemas a los gatos es el llamado Coronavirus Felino, una entidad infecciosa de alto poder de transmisión que se divide en dos tipos. Uno de ellos, el FECV, ataca el tracto digestivo mientras que el otro es responsable de la Peritonitis Infecciosa Felina.

Por lo general, el contagio se produce entre gatos a partir del contacto con las heces de algún ejemplar infectado (situación que puede ocurrir, entre otras circunstancias, al compartir la bandeja sanitaria) aunque no siempre se desarrolla la enfermedad.

Algunos animales, por ejemplo, poseen resistencia a este virus que puede permanecer activo desde horas hasta días, mientras que otros son portadores del FECV y se curan de forma espontánea. En el caso de los agentes causantes de la peritonitis, en cambio, adquiere una vital importancia el estado inmunológico ya que este problema surge en mayor medida en los felinos más débiles, tales como los cachorros y los ejemplares de edad avanzada.

Al hacer referencia al coronavirus felino, tampoco se puede dejar de destacar que este virus que ingresa a un organismo vía oral no suele atravesar la placenta y, por lo tanto, las crías de madres infectadas están exentas de la infección apenas nacen. Por este motivo, muchos expertos recomiendan alejar a los gatos de su progenitora antes que pierdan la resistencia al virus que adquieren gracias a los anticuerpos protectores presentes en la leche materna que reciben en sus primeras semanas de vida.

Como este virus desencadena enfermedades que resultan mortales en la mayoría de los casos, resulta fundamental centrar los esfuerzos en las tareas de prevención para impedir la aparición y diseminación de este agente. No tener en un mismo sitio más de tres gatos, usar desinfectantes de forma regular, evitar en los animales el estrés por hacinamiento, cumplir con el plan de vacunación y llevar un seguimiento médico de los gatos que se tengan a cargo son algunas de las pautas que se pueden seguir para minimizar la aparición del coronavirus felino.

Enero 10th, 2011

Leucemia felina síntomas

GatoLos gatos, a través de su saliva y sangre, pueden contagiarse entre ellos el virus de la leucemia felina. Esta enfermedad viral, como sabrán muchos de ustedes, ataca el sistema inmune del animal y puede ser adquirida en cualquier etapa de su vida.

Para evitar que los felinos domésticos adquieran este mal que supone un gran sufrimiento tanto para el enfermo como así también para quienes conviven con el afectado, resulta imprescindible castrar a los ejemplares de esta especie en cuanto sea posible, cumplir con el plan de vacunación recomendado por los especialistas e impedir que la mascota tenga contacto con el exterior.

Si alguno de esos puntos no se cumplen o, por alguna razón, el amo sospecha que puede existir una mínima posibilidad de contagio, es fundamental la rápida consulta con el veterinario, en especial si el gato presenta cambios de conducta o manifiesta signos clínicos anormales.

Aunque siempre debe ser un profesional quien evalúe el cuadro y brinde un diagnóstico, se puede sospechar el desarrollo de leucemia felina si la mascota comienza a respirar con dificultad, se observa en ella una notoria palidez de encías, paladar e interior de los párpados, tiene fiebre, vomita, pierde peso y está inapetente.

Además, es necesario tener en cuenta que esta infección que puede provocar la muerte del enfermo en el corto plazo en caso de no ser controlada y combatida, por lo general favorece el desarrollo de otras dolencias, entre las cuales aparecen la anemia, la infertilidad, la toxoplasmosis, la incontinencia urinaria, los tumores y las lesiones oculares.

Como se puede advertir, la leucemia felina provoca múltiples complicaciones y deteriora con gran velocidad la salud de los gatos. Por ese motivo, las medidas de prevención son la mejor herramienta que tiene a su alcance el ser humano para minimizar todo tipo de riesgos y evitar problemas futuros que, en algunos casos, ni siquiera tienen solución.

Diciembre 30th, 2010

Calicivirus felino

GatosEl Herpes Virus Felino (HVF), además de ser el responsable de la Rinotraqueitis Felina y afectar el tracto respiratorio y ocular de los gatos infectados, provoca el llamado Calicivirus Felino (CVF), una virosis que genera síntomas y posee una evolución similar a lo que se observa en la mencionada rinotraqueitis.

Ambas afecciones, aseguran los especialistas, están asociadas en gran parte a la Enfermedad Respiratoria Superior Viral (ERS-V) que desarrollan, en algún momento de sus vidas, numerosos ejemplares del universo felino.

El calicivirus, por lo general, tiene un periodo de incubación de entre una y dos semanas, deteriora la mucosa ocular y bucal, la faringe, laringe, tráquea y pulmones y se manifiesta de dos formas: una aguda y otra crónica.

La primera es más frecuente en los cachorros recién destetados y posee una evolución que varía de entre dos a cuatro semanas, mientras que la otra aqueja principalmente a los animales adultos y, si bien tienen un bajo nivel de mortalidad, perdura por meses o años.

Cabe destacar que, a diferencia de lo que ocurre con la rinotraqueitis, en un cuadro de calicivirus es posible eliminar el virus de modo permanente. De todas formas, también es necesario que todo amo conozca la existencia de una mutación del agente causal de esta enfermedad que genera un calicivirus felino altamente virulento capaz de desencadenar síntomas como fiebre elevada, inflamaciones varias, mucosidad y pérdida de pelo, y llevar a la muerte en el corto plazo a gran parte de los afectados.

Si bien es imposible proteger a las mascotas de todos los males que pueden llegar a poner en riesgo sus vidas, para evitar preocupaciones futuras y enfrentarse a problemas alarmantes es fundamental llevar un control permanente de la salud del animal, realizar visitas frecuentes al veterinario, cumplir con el plan de vacunación, mantener higienizados todos los ambientes y emplear todas las medidas posibles de prevención.

Diciembre 28th, 2010

Gatos asmáticos

GatoEl universo felino está expuesto a un montón de enfermedades, algunas más conocidas que otras, que ponen en riesgo la salud del animal y, en el caso de los ejemplares domésticos, preocupan a quienes tienen una mascota a su cargo.

Uno de los males que puede padecer un gato es el asma, un problema de tipo alérgico que, si bien puede aparecer en cualquier etapa de la vida, es más frecuente en los felinos jóvenes y de mediana edad.

Esta enfermedad que debe ser tratada por un profesional apenas se advierten los síntomas y se diagnostica el cuadro puede desencadenarse por distintos motivos, pero las causas más comunes de asma son la exposición a contaminantes ambientales, los factores estresantes y los agentes infecciosos.

El asma felino afecta a los bronquios y bronquiolos del gato y provoca tos crónica, estornudos, expectoración y disnea, entre otros inconvenientes.

Si bien no siempre este tipo de síntomas es evidencia de la existencia de un cuadro asmático, es importante que todo amo haga un seguimiento de su mascota para descubrir con la mayor precisión y en el menor tiempo posible si alguno de los mencionados signos se repite con frecuencia y, de ser así, en qué circunstancias se presentan.

Si la evaluación del veterinario lo lleva a diagnosticar asma, el gato que la padece será sometido de por vida a un tratamiento ideado para combatir las manifestaciones clínicas. En casos en los que existe peligro de muerte, además, se le suele suministrar oxígeno.

Con una ventilación adecuada de los ambientes donde vive el gato, una buena higiene general tanto del hogar como del animal y un conocimiento profundo de la mascota que permita saber, por ejemplo, en qué circunstancias sufre ataques que podrían llegar a asociarse con el asma, es posible minimizar el riesgo de la aparición de esta enfermedad que puede desencadenarse por el humo del tabaco, los aromatizadores o hasta por alérgenos alimentarios, por citar sólo algunos de los causantes del asma felino.

Diciembre 22nd, 2010

Vacunación del gato

Vacunación del gatoLas mascotas, para quienes sienten verdadero cariño por los animales, no son juguetes ni objetos de los que uno puede deshacerse cuando desee: son compañeros incondicionales a los que hay que cuidar y criar con responsabilidad y mucho amor.

Al adoptar o adquirir a un integrante de alguna especie doméstica se debe asumir siempre el compromiso de proteger y asistir a diario al nuevo miembro de la familia. Esta obligación (que para muchos seres humanos no es un deber sino un verdadero placer) no consiste sólo en pasearlo, jugar con él y darle techo y comida, sino también bienestar, afecto y acceso a la atención médica.

En este marco, beneficiar al animal con medidas de prevención que impidan, por ejemplo, el desarrollo de enfermedades es un acto que refleja amor y sabiduría por parte del amo.

Con sentido común, asesoramiento y buena predisposición, uno puede evitar numerosos inconvenientes relacionados a los animales aún cuando no se tenga experiencia en el cuidado de mascotas.

Claro que realizar una consulta con un veterinario no servirá de nada si luego no se siguen las recomendaciones del profesional o no se está dispuesto a invertir dinero en la salud de perros y gatos, por nombrar a algunas especies.

Los planes de vacunación, por ejemplo, no son caprichos ni inventos con fines comerciales, sino métodos importantes que se adelantan a posibles males y crean defensas para que no se desarrollen.

Las vacunas deben aplicarse por consejo profesional después de haberle realizado al animal un minucioso exámen físico. En los felinos domésticos, es recomendable que las dosis comiencen a ser suministradas entre los primeros 45 y 60 días de vida.

Si bien será el veterinario a cargo quien determine qué vacunas y con cuánta frecuencia se le debe administrar al gato en función de sus antecedentes y su estado actual, es necesario saber que, hoy en día, se vacuna contra la panleucopenia, el calicivirus, la rinotraqueítis, la leucemia felina y la rabia.

Si sentís amor por tu mascota y deseás disfrutar de su compañía durante muchos años, no dudes en informarte sobre cómo, cuándo, dónde y para qué se aplican las vacunas.